jueves, 30 de enero de 2014

Tres jóvenes obreros metalúrgicos murieron en Tandil debido al vaciamiento de una fábrica

Un horno eléctrico explotó en la madrugada del 9 de enero en la Metalúrgica Tandil, fábrica actualmente controlada por Renault y que produce entre otras cosas blocks de motores y tapas de cilindros. Eso provocó la muerte de Luciano Vargas de 31 años de edad, Lucas Serén de 27 y Juan Cruz Andrade de 34. La causa del estallido podría ser una pérdida de agua en una de las cañerías que abrazan una pared refractaria de ese horno.


Los obreros Luciano Vargas, Lucas Serén y Juan Cruz Andrade.
Los dueños estarían buscando su cierre definitivo y esto es lo que lleva a los operarios a trabajar en estas peligrosas condiciones. En el momento del “accidente” no había ninguna atención médica en el establecimiento (que se encuentra en la propia ciudad y no en el Parque Industrial).

Las actividades en la fábrica, de larga historia en la ciudad, se venían recortando. Por ejemplo eliminaron el tercer turno. Incluso esto fue señalado por la UOM de Tandil. También denunciaron que no se invertía en mantenimiento y que los equipos ya eran obsoletos. 

Como reacción se realizó una marcha muy concurrida. Pero ni la UOM local ni mucho menos la conducción nacional llamaron a una medida de fuerza acorde al luctuoso hecho. Tampoco hubo prácticamente repercusión en medios nacionales… de esto no se habla.