martes, 1 de abril de 2014

La teoría y la táctica revolucionarias de los comunistas

[Vamos! Nº25]  A 166 años de la aparición del “Manifiesto Comunista”.



Esta nota fue publicada en dos partes en los números 23 del 05.03.14 y 24 del 18.03.14. En la segunda, por falta de espacio debimos sacar el subtítulo “El papel de las colonias en los orígenes y desarrollo del capitalismo”, que por su importancia publicamos aquí. El texto estaba incluido entre los subtítulos “La explotación colonial y la opresión nacional en el capitalismo” y “De la ‘época de la burguesía’ a la ‘época del imperialismo y la revolución proletaria’”.

El papel de las colonias en los orígenes y desarrollo del capitalismo
Quizás la síntesis más clara de la posición de Marx sobre el punto de partida del régimen capitalista de producción y su desarrollo y el papel jugado por la explotación más brutal de la propia clase obrera y de las colonias capitalistas, así como el de las colonias dominadas por monarquías absolutas feudales como España (que contribuyeron también a ese nacimiento y desarrollo) sea su estremecedora conclusión en el capítulo “La llamada acumulación originaria” (tomo I, 1867, de El Capital).
Contra las idílicas explicaciones de la burguesía –dirá Marx–, aquélla no es más que el proceso histórico de separación y expropiación de los productores directos de sus medios de producción y de vida, ubicándolos en un polo como despojados de todo, salvo de su propia fuerza de trabajo, que deberán vender como obreros “libres” para no morirse de hambre. Y en el otro a los propietarios de los medios de producción expropiados, que explotan desenfrenadamente a los obreros asalariados. “En la historia real –denunciará– “desempeñarán un gran papel la conquista, la esclavización, el robo y el asesinato, la violencia en una palabra”, aplicándose leyes “grotescamente terroristas”, que a fuerza de palos, marcas a fuego, tormentos, mutilaciones y horca, debían ir encajándolos, además, en el tipo de disciplina que exige el trabajo asalariado. “El recuerdo de esta cruzada de expropiación ha quedado inscrito en los anales de la historia con trazos indelebles de sangre y fuego”.
Y concluye Marx: “El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata en América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. Estos procesos idílicos representan otros tantos factores fundamentales en el movimiento de la acumulación originaria”. Y agrega: “la esclavitud encubierta de los obreros asalariados de Europa exigía, como pedestal, la esclavitud sin máscara en el Nuevo Mundo… el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza”. Y este aspecto del nacimiento y desarrollo capitalista se le olvida a la burguesía, que gusta recordar solamente el aspecto progresista revolucionario de su pasado antifeudal.