martes, 4 de agosto de 2015

Aluar: Paros y piquetes por salario

[Vamos! Nº 57]  Puerto Madryn - Chubut.  Los metalúrgicos desbordan al sindicato y ponen en jaque el relato K












Tras una intensa semana de conflicto en Aluar, el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria. Los metalúrgicos de la planta de producción de aluminio en Puerto Madryn habían retomado el reclamo salarial con un paro de 48 horas que se inició el jueves 23 de julio pasado. Ante la falta de acuerdo y un consecuente nuevo paro, la empresa lanzó al menos 30 despidos. Pero los trabajadores endurecieron la protesta bloqueando los accesos a la planta para evitar embarques de aluminio.

El reclamo obrero evidencia la disconformidad con el acuerdo paritario acordado por la UOM de un 27,8%, lo que se condensó en el pedido de aumento en los adicionales de la empresa (tickets, premio grupal, para altas categorías, tareas riesgosas, zona desfavorable, entre otros). La contundencia de las medidas tiene relación directa con el aun más elevado costo de vida en la Patagonia. Otro punto álgido es el impuesto al salario, que significa un descuento que supera los 3.000 pesos por mes y alcanza un 35% sobre cada aumento que recibe el salario. Por este impuesto, el ya escaso aumento del 27,8% puede transformarse en ¡menos de un 20% real en el salario de bolsillo!

El pliego de pedidos fue aprobado en junio por la Comisión Interna de Aluar. Tras un paro en ese mes resuelto en asamblea, se habían abierto las negociaciones. Pero la Comisión Directiva regional de la UOM y el monopolio Aluar firmaron un acuerdo que fue rechazado por los operarios de la planta. Entonces se inició el paro del 23 de julio. La medida tuvo un acatamiento total, aunque se mantuvieron las tareas esenciales de mantenimiento de la planta. Aún sin acuerdo, el domingo 26 comenzó un nuevo paro.

La respuesta patronal fue entonces los despidos, al menos cincuenta. Los telegramas comenzaron a llegar el mismo lunes 27. Los trabajadores cortaron entonces la ruta nacional A010 en los ingresos de la planta. Ese día, la presidenta Cristina Kirchner suspendió su visita a la ciudad para el acto por la fundación de Madryn, aduciendo una laringitis. Los obreros, además, ya habían resuelto movilizarse al evento para llevar sus reclamos.

En este contexto, al día siguiente el Ministerio de Trabajo volvió a dictar la conciliación obligatoria, una medida que si bien retrotrae los despidos, le permite al monopolio del aluminio negociar en mejores condiciones. Pero los metalúrgicos comprobaron en sus bolsillos y recibos de sueldos la realidad de las paritarias que firmó Antonio Caló (UOM) y del alcance del impuesto al salario.