miércoles, 5 de junio de 2013

Chile: los estudiantes, otra vez por la educación

Pública, gratuita y de calidad
Encabezados por su centro de estudiantes, los alumnos de la Facultad de Derecho de Valparaíso (centro de Chile) tomaron el edificio de su facultad el sábado 25 de mayo en reclamo de gratuidad de todos los niveles educativos del país. Poco después, los de Ciencias Económicas se unieron a la medida lanzada por el movimiento estudiantil de Derecho.
Por tercer año consecutivo la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) levanta su consigna por una educación pública, gratuita y de calidad, enfrentando la política del ultraliberal presidente Sebastián Piñera, que concibe la educación como un artículo de consumo accesible a quien lo pueda pagar, y no como un derecho social. En casi 20 años de gobierno la Concertación socialista-democristiana no tocó la herencia educativa del pinochetismo, y el de Piñera la reforzó. Pero el volcán estudiantil que estalló en 2011 sigue echando chispas.



El miércoles 15 de mayo, un grupo estudiantil había ocupado pacíficamente el Ministerio de Hacienda exigiendo una reforma impositiva y la nacionalización del cobre chileno para financiar la educación gratuita. La movilización coincidió con la culminación de dos semanas de movilización de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), que obtuvieron una serie de mejoras para todos los afiliados.
Sobre todo esto el presidente Piñera no dijo una palabra en el informe anual de su gestión, que hizo el martes 21 en el Congreso. En apenas dos décadas (de 1990 a 2011), las exportaciones chilenas de cobre aumentaron 11 veces: de menos de 4.000 millones de dólares en 1990 a  cerca de 45.000 millones en 2011; las exportaciones totales superan los 80.000 millones. Pero la parte del león de esos ingresos se los llevan los monopolios internacionales que explotan el mineral. Y los estudiantes vuelven a exigir que sea nacionalizado y una parte de esos ingresos se vuelque a la educación pública. En Chile, la educación pública es paga (“con fines de lucro”, dicen allá) y los estudiantes se endeudan en grandes sumas para poder estudiar: hasta ahora la única oferta del gobierno de Piñera es dar créditos bancarios para que las familias paguen sus deudas. Pero 100.000 estudiantes en las calles el 11 de abril ya hicieron caer al ministro de Educación piñerista Harald Beyer. Y ahora van por más.